Hazte un favor: perdona

¡El que la hace la paga!… ¡A ese que lo perdone Dios, conmigo las perdió todas!… ¡Esa es tremenda hijae…, la veo y me hierve la sangre!…
¿Quién no se ha visto en esta situación en algún momento? Siempre hay quien nos hace mal, sin razón, siempre hay quien se gana nuestro odio.
Pero sucede que tales rencores son como espinas que tenemos clavadas en el corazón y que a cada rato duelen. Los odios son como cargas pesadas que arrastramos por la vida, y que sufrimos mientras el odiado o la odiada, andan tranquilamente por la calle, tal vez, sin acordarse de uno, sin importarle lo que nos han hecho, sin que les pese nuestro odio. Leer más

Puentera

María Cristina, cuando estés frente al Padre, ora por tu pueblo. ¡Es el hacer puentes la clave en Cuba hoy!
No la conocí personalmente, pero guardo sus largos mensajes de Email, entre mis tesoros más preciados, y en mi corazón el espíritu enorme y cristiano que traslucen.
Ella es iniciadora y mantenedora de puentes: entre cubanos en la diáspora, entre cubanos en la isla, entre cubanos de la isla y la diáspora, entre gobiernos, entre…, cualesquiera dos realidades que puedan estar separadas y que tengan algo que ver con la palma real y la estrella solitaria.
Sobrevivió de milagro a una bomba que le pusieron los extremistas en su casa en Miami en condena a su actitud de diálogo. Hay puentes que no caen con bombas, porque pertenecen al universo del espíritu de Dios que vive en el corazón de los pueblos;  en el cubano vive ese espíritu bajo la especial intercesión de La Caridad del Cobre, de quien ella ha sido gran devota, como buena santiaguera.
Tampoco sus grandes limitaciones físicas fueron un obstáculo para ella, que encontró en el sufrimiento una forma especial para acercarse a Dios. Él y Cuba fueron sus grandes pasiones.
¡Gracias María Cristina Herrera! ¡Maestra en el oficio de unir riveras!¡Puentera!
María Cristina Herrera publicó en Cuba en 2006: El vuelo de una mariposa

No confundir los sentimientos

Con motivo de la X Semana Social Católica que acaba de celebrarse en La Habana

A la derecha Mons. Juan de Dios Hernández, a la izquierda el Dr. Jorge Domínguez, durante un intercambio en la Semana Social
A la derecha Mons. Juan de Dios Hernández, a la izquierda el Dr. Jorge Domínguez, durante un intercambio en la Semana Social

En las actuales coyunturas en el medio habanero, desde el que les escribo, por días se agudizan nuestras complicaciones existenciales y se hacen más necesarias algunas soluciones que abran las esperanzas, mitiguen las angustias y detengan los escapismos que se multiplican. La necesidad del diálogo y el encuentro de todos con todos, sin entrar en discriminaciones de sentimientos ni mucho menos de orígenes existenciales, es una urgencia imprescindible. Leer más

¿tirarás la piedra?

Casi seguro aborreces a alguien, no le hablas a alguna persona que te hirió…, probablemente odies un montón de cosas en tu familia, barrio o país…, habrá más de uno a quien quisieras desaparecer de la faz de la tierra.
Algo parecido le pasaba a los acusadores de la prostituta a quien Jesús salvó la vida: ¡el que no tenga pecado tire la primera piedra!; y a ella le dijo ¡vete, y no peques más!. De eso se trata, de que la persona se levante de su fango, no de matar al que está sucio,…, porque todos lo estamos.
Es bueno que tengas conciencia del mal y que lo aborrescas, pero recuerda que los que lo hacen son tus hermanos, cuya imágen de Dios es indeleble en su interior, aunque su imágen sea como la del diablo.
En esta última semana de Cuaresma es bueno que te reconcilies con alguno de esos a quienes aborreces, odias o no hablas…, no como aprobación del mal que han hecho, sino como invitación a la redención. Igual con tu familia o tu país: no porque aceptes los males, sino en prenda de que te comprometerás a cambiarlos.
Yo tengo un par de cosas que hacer en ese sentido…, reza por mí