2011: Y…¿Qué se logró en una Cuba sin navidades?

Crónicas cubanas
¿Qué nos ha quedado de aquel ambiente de Navidad y de fin de año? Caracterizado por su hermosa magia de felicidad, encuentro y reunión familiar, deseos de paz sobre la tierra y propósitos de amor hacia la familia y a todas las personas de buena voluntad, que además dignificaba la solidaridad y los buenos propósitos para un nuevo enero en una atmósfera propiciatoria de los análisis existenciales y de recuento.
Cada diciembre regresa al ritmo de una especie de reloj planetario, invisible pero presente, que determina sobre la existencia humana e incluso el universo que nos acoge, a veces envuelto en grandes dudas que muchos anidan sobre el ¿porqué? de nuestra existencia en función de una cosmovisión materialista vulgar, que no toma en cuenta a lo trascendente que nos antecede y que nos superará. Leer más

Balance y coincidencias en los intereses

Un asunto que observo atentamente en la Cuba de hoy, son los problemas que subsisten en cuanto al precario balance y coincidencias en la expresión de las ineludibles interrelaciones entre los intereses colectivos e individuales; en mi criterio, por la falta de una comprensión e interpretación adecuadas de su necesidad, así como por motivo de un uso inexacto de su verdadero contenido. Mucho se ha abusado y se abusa en nombre de los intereses colectivos, del planteamiento de medidas restrictivas de carácter forzadamente igualitario, sin tener en cuenta la verdadera representación de lo colectivo como sumatoria algebraica de lo individual, que cuando además se irrespeta se abren los caminos expeditos para desestimar y/o ahogar de manera tergiversada su concepción específica. Leer más

Dolor que salva

“Cuando te acercas a Dios la sombra está a tu espalda”. Testimonio de un cura rumano que fue preso por su fe
Tertulian se tiró al piso a chupar las migas de pan consagrado que un miliciano había diseminado por la celda.
– ¿Es esto pan consagrado?
– ¡Sí lo es!
– ¿En verdad crees?
-¡Sí, creo, señor comandante!
-Entonces reza por mi mujer,…., tiene cáncer. (había sido el más cruel de los carceleros)
“Viví un vínculo íntimo con Jesucristo, alimentado especialmente por el rosario, y la oración, sobre todo la que hacía junto a mis compañeros cristianos. Todo a mi alrededor comenzó a ser una manifestación peculiar de la presencia de Dios, una teofanía” Leer más

No confundir los sentimientos

Con motivo de la X Semana Social Católica que acaba de celebrarse en La Habana

A la derecha Mons. Juan de Dios Hernández, a la izquierda el Dr. Jorge Domínguez, durante un intercambio en la Semana Social
A la derecha Mons. Juan de Dios Hernández, a la izquierda el Dr. Jorge Domínguez, durante un intercambio en la Semana Social

En las actuales coyunturas en el medio habanero, desde el que les escribo, por días se agudizan nuestras complicaciones existenciales y se hacen más necesarias algunas soluciones que abran las esperanzas, mitiguen las angustias y detengan los escapismos que se multiplican. La necesidad del diálogo y el encuentro de todos con todos, sin entrar en discriminaciones de sentimientos ni mucho menos de orígenes existenciales, es una urgencia imprescindible. Leer más

Vive tu libertad

por Glisset Valdés Herrera
Tú eres libre. Nadie puede quitarte la la última de tus libertades, la de hacer lo que decidas ante una circunstancia dada. En esto no importa que estés preso o libre,  que te reconozcan o no un derecho. El Espíritu del Señor te ayuda siempre a ser libre, pues él sopla siempre en ti. Si tu decisión no es para bien, entonces no te ayuda.
Te comparto esto que dijo Juan Pablo II: “Aunque imperfecto y provisional, nada de lo que se pueda realizar mediante el esfuerzo solidario de todos y la gracia divina en un momento dado de la historia, para hacer más humana la vida de los hombres, se habrá se habrá perdido ni habrá sido en vano”
La libertad del espíritu encuentra la libertad del hombre y la confirma hasta el fondo. Caminemos juntos.

…el perdón y la paz

El buen Dios, que en su providencia infinita reconcilió consigo al mundo por medio de su hijo Jesucristo, te conceda, por el ministerio de la Igleisa, el perdón y la paz…Así reza el sacerdote antes de dar el perdón a los pecados.
Ayer me confesé, como muchas, veces viví una experiencia de liberación inigualable.
Primero porque reconocí mis pecados y los verbalicé, en el más absoluto secreto, pero los dije, los saqué de mi y los puse en manos de un servidor autorizado para ayudarme en el discernimiento sobre el pecado en sí mismo y sobre su superación. El sacerdote no es un mediador, Dios no necesita mediadores, Él mismo vino, murió y resucitó, Él vive en nosotros. Somos nosotros los que necesitamos ayuda de otros para reconocer nuestros pecados y también nuestras virtudes, por eso Cristo mandó a Pedro y a los apóstoles a perdonar o retener los pecados. Leer más