…el perdón y la paz

El buen Dios, que en su providencia infinita reconcilió consigo al mundo por medio de su hijo Jesucristo, te conceda, por el ministerio de la Igleisa, el perdón y la paz…Así reza el sacerdote antes de dar el perdón a los pecados.
Ayer me confesé, como muchas, veces viví una experiencia de liberación inigualable.
Primero porque reconocí mis pecados y los verbalicé, en el más absoluto secreto, pero los dije, los saqué de mi y los puse en manos de un servidor autorizado para ayudarme en el discernimiento sobre el pecado en sí mismo y sobre su superación. El sacerdote no es un mediador, Dios no necesita mediadores, Él mismo vino, murió y resucitó, Él vive en nosotros. Somos nosotros los que necesitamos ayuda de otros para reconocer nuestros pecados y también nuestras virtudes, por eso Cristo mandó a Pedro y a los apóstoles a perdonar o retener los pecados. Leer más

El guano bendito…

¿No cogiste guano…, entonces pa´qué  vinimos? Dijo un guajiro de sombre y puro torcido a mano a su hija en el atrio de la Catedral de Pinar del Río este Domingo de Ramos. Una niña le extendió el suyo… “mire Señor, no se ponga triste…”
Yo intenté contestar su pregunta sin mucho éxito: “lo que vale es Jesucristo y usted, el guano es un signo nada más”, “yo vengo a coger el guano todos los años, como me enseñó mi madre…” contestó y entró al templo con la procesión de los fieles.
He ahí uno de nuestros problemas, nos quedamos en los signos, no pasamos de las tradiciones. Éstas son buenas, pero si no llevan a Cristo para que cambie nuestra vida y le sigamos a Él, tendremos entonces una fe débil que se va con cualquier viento,…, y los que han soplado aquí entre totalitarismo,  miseria y consumismo por defecto,  son muy fuertes.
Recé el domingo por ese señor, y por el resto de la gente que veía en la calle, para los que no existe nada más que el día a día y para las que sus ilusiones más nobles no incluyen a la Resurrección, a la vida comunitaria que regala la Fe y la Esperanza, más allá de la realidad más o menos mala que podamos vivir en Cuba.
¡Reza tú también!¡Para que también tus ilusiones y tu vida se eleven!… a la cruz y a la Resurrección.

La contienda

“Cuando   trabajaba para la Iglesia en el obispado de mi diócesis me sentía siempre como en una contienda bélica, siempre había una campaña en contra a la que responder, un problema interno que asumir, un ataque de alguien…”
Así puedo resumir lo que me dijo una buena amiga, y es verdad, no sólo para quien trabaja en un obispado. En la Iglesia de Jesucristo se vive permanentemente el conflicto hacia afuera y hacia adentro.
¿Se trata del asedio constante del Malo?¿Se trata de la incapacidad humana de cargar con obras que superan nuestra fragilidad?¿Se trata de los cambios del mundo?. Puede que se trate de todo eso y de más.
Yo he vivido fuertemente esa lucha durante toda mi vida, en momentos más que en otros, esta Cuaresma ha sido dura en el sentido espiritual. He tenido que lidiar con desacuerdos, injusticias y silencios, desde dentro de la Iglesia y desde fuera.
“¡Vas bien entonces!”, me dijo un obispo viejo y amigo, “agradece la cruz, preocúpate cuando no la tengas”, concluyó.
Dos asideros he tenido en esta Cuaresma, el diálogo y la oración. Una alegría: mi familia. ¡Gracias Padre por la Cruz!

¡Bienvenido!

bitacoraLa fe cristiana se ha transmitido siempre de boca en boca, a través de historias,  hechos de vida o estados de ánimo, compartidos en comunidad. A eso se le suele llamar testimonio. La palabra en este caso significa: lo dicho por los testigos, es decir, las experiencias de Dios contadas por quienes las vivieron.

En la Iglesia se comparte la Palabra de Dios y el Magisterio, y se celebran los sacramentos, que son instrumentos especiales de la Gracia de Dios para las personas. El compartir la fe con otros es parte importante en el camino de la vida del cristiano.

En el siglo XXI se han multiplicado las vías y espacios para la comunicación humana, y por tanto para el testimonio cristiano. Una de estas vías es Internet y el correo electrónico. Por eso, con el auspicio de la Red Informática de la Iglesia en Cuba, se ha creado este blog para quienes deseen enriquecer su experiencia de Dios, y aportar a la de otros, especialmente dedicado a quienes viven, sueñan, trabajan y esperan en Cuba y su diáspora.

Este pequeño lugar de comunicación será mejor cuanto más cuente con los aportes de  la infinita riqueza que significa el testimonio de la vida de fe de las personas,  sus búsquedas, dudas, certezas, tristezas alegrías y esperanzas. Es un espacio para la propuesta más que para el lamento, un sitio para hablar y escuchar, un lugar que contribuya a preparar los caminos del Señor en el corazón de quien lo visita, ¡Dios nos asista!

Este blog tendrá tantos temas como sugieran los participantes, quienes pueden acceder a través de la Web o a través del correo electrónico. Se podrá proponer, opinar y discrepar, pero habrá de respetarse siempre a las personas y renunciar a los partidismos políticos. Los aportes y comentarios serán publicados si cumplen estas condiciones y contribuyen al mejoramiento humano.

Sea este, para ti, un lugar donde cultivar tu capacidad de comunicarte, siempre ignota, y con eso hacer el bien.