Persuadir a Dios

Estamos hechos con los mismos materiales que el resto del mundo, sufrimos los mismos desastres y compartimos las mismas maravillas: el terremoto y el arcoíris, la lluvia y la sequía, la inundación y la hierba mojada en primavera…
La buena noticia es que podemos hacer edificios antisísmicos, saber que viene un tsunami, plantar los árboles que cortamos, sanar a los enfermos y persuadir a Dios… Sí, persuadirlo: podemos involucrarlo en nuestros proyectos, contar con su ayuda, y sobre todo con su amistad. Su ayuda es incondicional  y bajo cualquier circunstancia, siempre que trabajemos para bien.
¡Pidan y se les dará! Leer más

Hazte un favor: perdona

¡El que la hace la paga!… ¡A ese que lo perdone Dios, conmigo las perdió todas!… ¡Esa es tremenda hijae…, la veo y me hierve la sangre!…
¿Quién no se ha visto en esta situación en algún momento? Siempre hay quien nos hace mal, sin razón, siempre hay quien se gana nuestro odio.
Pero sucede que tales rencores son como espinas que tenemos clavadas en el corazón y que a cada rato duelen. Los odios son como cargas pesadas que arrastramos por la vida, y que sufrimos mientras el odiado o la odiada, andan tranquilamente por la calle, tal vez, sin acordarse de uno, sin importarle lo que nos han hecho, sin que les pese nuestro odio. Leer más

homenaje

Maestro:
no creo que hayamos estado los cubanos a la altura de tu sacrificio y de tus sueños. Casi nunca se lo está de los hombres de tu taya. No obstante quiero hoy rendirte un homenaje, aspirando a dar un paso más en el difícil y redentor camino que tú recorriste:aspirando a ser un servidor de mi pueblo, un hacedor de puentes, un constructor de nuevas realidades.

Vamos a Belén

Me preparo a la Navidad.
El viento frío y seco, la liturgia de este tiempo al que la Iglesia llama Adviento, y esa alegría gratuita que mis padres me sembraron en esta época, van preparando mi espíritu a celebrar el Nacimiento de Cristo.
Él es mi alegría y mi sostén, Él completa y hace plenas mis otras alegrías: mis niñas, mi esposa, mis viejos, mi comunidad, mis amigos,…, Cuba.
Cuba no se ve contenta, no veo ambiente de alegrí­a y esperanza, sí de incertidumbres y carencias… ¡Qué reto! ¿Como contagiar  mi alegría? ¿Cómo decir que Cuba es una de mis alegrías en un ambiente de desaliento y desarraigo?
¡Preguntaré a mis padres! Lo lograron en tiempos igualmente duros, en los que era aun más difícil que hoy dar signos visibles y creíbles.
¡Cristo también nace en Cuba!¡En el Belén de tu corazón!¡En el corazón de este pueblo capaz, y necesitado!
¡Vamos a Belén!

Una luz en la oscuridad

La pequeña llama es referencia,
guía hacia la Otra Luz, la más grande,
la de Cristo.
La llamita luce en lo oscuro de nuestra realidad,
en el alma del necesitado de amor y de pan,
en la mente del ignorante de las cosas de Dios,
y de las verdades cotidianas de la vida.
Cuando hay muchas luces como esta,
la realidad empieza a aclararse.
¿Cuándo enciendes tu vela?

Foto de Annette Pritchs

Prisa

Llevar el almuerzo a la niña a la escuela, conseguir un poco de sal, a ver si me empato con unos frijolitos negros para el fin de semana, vamos a ver a la suegra que está en cama con gripe y llevarle «algo», la tarea del muchacho: ¿qué son los virus de compu…qué? ¿por qué no te lo enseña el maestro?, el trabajo esta «en candela» en estos días con una inspección, ando corriendo…
Prisa, prisa, prisa…, aquí por esta situación, en Singapur por la de allá.
¿Qué nos queda de tanto corre corre? ¿Qué tiempo dejamos al amor, al sosiego del hogar, a la caricia gratuita, a pensar…? Son estas las cosas que nos hacen humanos. Un montón de fuerzas, un millón de urgencias y precariedades nos las arrancan. ¡No lo permitamos!