Libertad

Un dia como hoy un grupo de enamorados de Cuba dejó sus posesiones y decidió también dejar la vida por la libertad. El acto comenzó con gesto de generosidad: ¡dar libertad a otros! ¿Qué estoy dispuesto yo a perder por mi libertad? ¿Soy consciente de que mi libertad depende en cierto modo de la de los demás?

Amar la cruz

Mi madre me enseño una jaculatoria que dice: “Señor, que ame la vida y ame la cruz”. Viene de un himno que se canta en la liturgia de la horas. Como muchas cosas de la fe, lo aprendí y lo he rezado sin comprenderlo muy bien: ¿cómo es que puedo yo pedir amar lo que ni Dios mismo quiere? Me refiero a la cruz, por supuesto…
Alejandra en estos días, cuando me oyó repetirla me preguntó: ¿Papá, qué quiere decir eso?¿Que la cruz da vida?… ¡Esa es la clave Alejandra!: la antigua jaculatoria enseña que si llevo con amor la cruz (aquello que ni Dios quiere), entonces puedo engendrar vida. El amor transforma la cruz en vida, y ese  es el oficio preferido de Dios, sólo hay que se fiel, como su Hijo.