La juventud: ¿Perdida, desorientada, superficial?

Crónicas cubanas
La juventud: ¿perdida, desorientada, superficial…?
Quiero escribir de nuevo sobre algo que considero de trascendental importancia para el análisis y la búsqueda de las soluciones que tanto apremian a la Cuba de hoy. Me refiero a la brecha de desarraigo, que se amplía en una espiral creciente, entre los jóvenes cubanos y su permanencia en el país así como sus posibilidades locales de realización personal. Percibo que muchos de nuestros jóvenes se encuentran inmersos en una dinámica de desencanto, frustraciones y falta de perspectivas que los marca decisivamente.
Hace algunos días he conocido de planteamientos y preocupaciones, que se transmitieron por la televisión cubana, expresados por algunos intelectuales oficialmente aceptados sobre la situación de los jóvenes en la actualidad. Me asaltaron dudas, sentimientos y consideraciones que creo necesario utilizando las posibilidades a mi alcance, exponer como aporte al debate planteado. Lamentablemente no puedo hacerlo como ellos por vía de la televisión, la radio y la prensa escrita, pues hace mucho tiempo me están injustamente vedados, a pesar de ser un periodista con más de 40 años de ejercicio de la profesión con una militancia y trayectoria conocida.
Sé que hay quienes lo consideran un tema tabú similar al de los rezagos de discriminación racial subsistentes y se esfuerzan con empecinamiento en negarlos, sin mirar para adentro de sus propias familias ni a su alrededor. Algunos de sus hijos, nietos y familiares cercanos han emigrado y rechazan continuar viviendo en las condiciones actuales de Cuba, al igual que nos sucede a muchas familias cubanas de hoy. Los que así piensan y así se conducen, no aceptan esas realidades evidentes, además descalifican e incluso condenan a quienes nos atrevemos a plantear nuestras preocupaciones en público y abiertamente. Creo que en vez de recurrir a la repetición mecánica de obsoletas y vacías frases sobre que la Juventud de hoy está perdida, no se encuentra a la altura de los que hicimos nosotros o sólo piensa superficialmente en divertirse con banalidades sin querer trabajar, deberían ser más objetivos y consecuentes con lo que sucede a los jóvenes que conviven con nosotros en nuestras ciudades, barrios, localidades y muy especialmente en las zonas rurales apartadas.
Estas personas detenidas en el tiempo, en ocasiones encumbradas, hacen suyos esos esquemas de burda descalificación generacional. Para ellos les resultan muy útiles a los efectos de auto elogiarse, afirmar sus respectivos egos y defender sus propias posiciones sociales. Se expresan sobre los jóvenes de hoy, sin tener participación en la vida cotidiana de base junto al pueblo de a pie y ocasionalmente por causa de un determinado oportunismo existencial. Algunos de ellos viven adentro de Cuba pero encerrados en sus propias torres de marfil muy lejos de la realidad cotidiana, con sus principales necesidades resueltas. Opino que nadie honradamente en su sano juicio, podría negar que muchos jóvenes cubanos se encuentren descontentos y soñando con abrirse paso en el exterior porque adentro no tienen perspectivas concretas de realización personal.
Las pocas oportunidades de desarrollo son insuficientes. Por otra parte les cuesta mucho trabajo y a veces se les hace imposible, obtener los avales establecidos central y burocráticamente para acceder a determinadas posibilidades de realización laboral, profesional y/o tecnológica. No les es fácil obtener reconocimientos ni destacarse socialmente. También se les limita sus derechos a viajar con libertad a donde deseen y les sea factible, para conocer otros países y realidades. Algunos en búsqueda de nuevos horizontes más favorables incursionan en las actividades deportivas o artístico-musicales que, por demás disminuyen constantemente dada la actual crisis económica y social que atravesamos. En estas circunstancias y coyunturas, los que optan por quedarse a vivir afuera del país en medio de las actividades antes mencionadas, incluyendo a los médicos y al personal de salud que cumplen misiones en el exterior, cuando deciden emigrar y lo hacen, reciben un aluvión de condenas e insultos que los demonizan públicamente. Muchas veces ni siquiera se les autoriza a visitar de nuevo a la tierra donde nacieron, así como a sus familiares y amigos más íntimos o cercanos.
La preocupación por la juventud debe deslastrarse de los absurdos esquemas dogmáticos, burocráticos y obsoletos así como de las frases huecas y de las prohibiciones injustificadas y prepotentes que nos dañan a todos, pero que en el caso de los jóvenes resultan más perjudiciales aún por razón de su edad y de que el futuro del país depende de ellos. Estas lamentables limitaciones excluyentes y prohibitivas, les impide una efectiva participación social en oportunidades verdaderamente atractivas que, aunque incluyan las tradicionales y necesarias ofertas en la construcción, la agricultura, la policía y los servicios comunales, también es necesario que se les abran otros caminos y oportunidades en la ciencia, la técnica, la economía y la creatividad dotados de reales estímulos morales, materiales, económicos y de realización existencial. Es imprescindible que puedan soñar y realizarse por ellos mismos.
Estoy en contra de quienes sistemáticamente no pierden oportunidad para rechazar algunas conocidas actividades de afirmación existencial que realizan muchos jóvenes en lugares como la calle G del Vedado, la Rampa Habanera, el festival Rotilla de Cojímar, los espacios reguetoneros, de hip hop y de otras manifestaciones. Considero además que es totalmente inaceptable esa recurrente práctica de pedirle su identificación en las calles y lugares públicos, principalmente a negros y mestizos.
No creo que haya mucho tiempo, para rectificar estos problemas. Hacerlo, en mi opinión, es absolutamente prioritario y urgente para la justicia, la armonía social así como la paz presente y futura. fsautie@yahoo.com.
Publicado en Por Esto!, el lunes 28 de febrero 2011.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=74191

Articulos relacionados

0 Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.