ayuno

Es privarse de disfrutar el placer de comer sin dejar de alimentarse: no comer las golosinas preferidas, las carnes como me gustan, aquel plato tan rico que me hace mamá… Se trata de una práctica heredada de la tradición judía mediante la cual se disciplina al cuerpo para acceder mejor a la purificación espiritual; dicho en cristiano: facilitar la intimidad con Dios.
¿Y quien tiene hambre?¿quien casi nunca se puede dar un gusto, quien tiene que «arañar» para buscar el pan diario como muchos en Cuba? Pues siempre tiene algo de qué privarse,…, siempre. Además, el hecho de vivir con dificultades, aunque estas no son para nada deseadas por Dios, son una oportunidad especial de vivir cerca del Él, lo cual a su vez te facilita el cambio.
¡Aprovecha esta Cuaresma!