Tengo y no merezco

Tengo:
el amor incondicional de mi familia
la compañía cierta de mi comunidad
el trabajo de un puñado de gente que todavía cree en Cuba
la misa del domingo
la oreja de mi párroco
el perdón de Dios
la esperanza de que te sirve lo que ahora lees
la brisa de la mañana
el sol que se esconde tras el Cerro de Cabras…
nada de esto se ha hecho por mi esfuerzo
sin embargo son mi sostén y mi amparo…
¡Gracias Dios mio!