Sergio Lazaro

Carlos

Carlos tiene dos hijos: Roberto y Julio. El primero fue a Europa para hacer ciencia y abandonó a su mujer y a sus hijos en Cuba. Julio vive en Cuba, vive del negocio en el mercado negro, gracias a una buena inyección de dinero de su padre, que es un exitoso agricultor de mi pueblo.
Roberto llama a su padre un par de veces al año, y le manda dinero todos los meses. Julio no le habla, desde la última vez que su padre lo requirió por la inmoralidad de sus  negocios. Carlos enviudó el año pasado, se sienta en el portal a fumar tabaco cuando se va su empleada doméstica, a pensar en sus hijos, en sus nietos que no viene a verlo, y…, en qué falló.
Yo rezo por Carlos y te pido que lo hagas tú. Yo me pregunto a cada rato ¿en qué estoy fallando?

Articulos relacionados

0 Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.