SI LO SIRVO… Él te habla hoy

SI LO SIRVO…
Ningún servidor puede quedarse con dos patrones, porque verá con malos ojos
al primero y amará al otro, o bien preferirá al primero y no le gustará el
segundo. Ustedes no pueden servir al mismo tiempo a Dios y al Dinero. Mateo
6, 24
Vivimos en crisis económica, pero… ¿quién es más importante para mí, Dios
o el dinero?

SI SOY COMO UN NIÑO… Él te habla hoy

SI SOY COMO UN NIÑO…
Jesús, al ver esto, se indignó y les dijo: «Dejen que los niños vengan a
mí.¿Por qué se lo impiden? El reino de Dios es para los que se parecen a los
niños»
Marcos 10, 14
Los niños saben que dependen de sus padres, pero es una dependencia no solo
de necesidad, sobre todo de amor. ¿Soy en mi relación con Dios como los
niños con sus padres?

SI LO SIGO SIEMPRE… Él te habla hoy

SI LO SIGO SIEMPRE…
…y él les dijo: «El que se separa de su esposa y se casa con otra, comete
adulterio contra la primera; y si ésta deja a su marido y se casa con otro,
también comete adulterio.» Marcos 10, 11-12
A muchos nos gusta ver a Jesús haciendo milagros, pero cuando habla de
principios, no tanto. ¿Sigo las enseñanzas de Jesús cuando me convienen y me
olvido de ellas cuando no me vienen bien?

Hazte un favor: perdona

¡El que la hace la paga!… ¡A ese que lo perdone Dios, conmigo las perdió todas!… ¡Esa es tremenda hijae…, la veo y me hierve la sangre!…
¿Quién no se ha visto en esta situación en algún momento? Siempre hay quien nos hace mal, sin razón, siempre hay quien se gana nuestro odio.
Pero sucede que tales rencores son como espinas que tenemos clavadas en el corazón y que a cada rato duelen. Los odios son como cargas pesadas que arrastramos por la vida, y que sufrimos mientras el odiado o la odiada, andan tranquilamente por la calle, tal vez, sin acordarse de uno, sin importarle lo que nos han hecho, sin que les pese nuestro odio. Leer más

Por una república en la que quepamos todos

Crónicas cubanas
En medio de las actuales circunstancias tan complejas y angustiosas que estamos viviendo en Cuba y como parte de los esfuerzos que se realizan por muchos conciudadanos para aportar ideas y proposiciones que nos permitan salir del estancamiento a que nos han llevado los conceptos paternalistas, burocráticos, autoritarios y centralizados que lastran al Socialismo que se ha pretendido establecer en Cuba en los últimos 50 años, quiero destacar, entre los proyectos y esfuerzos que están apareciendo, la importancia de los planteamientos sobre la urgencia de un nuevo pacto social expuestos en un editorial de la Revista católica cubana Espacio Laical, a los que me referí en una crónica publicada en Por Esto!, el pasado lunes 7 de febrero con el título “El pueblo y el pacto social necesario”, así como de otro aporte que a favor del avance del Socialismo en Cuba se ha publicado por Pedro Campos y otros compañeros entre los que me encuentro incluido, que plantea el principio básico que “sin socialización ni democratización, no hay socialismo posible”.
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Carlos

Carlos tiene dos hijos: Roberto y Julio. El primero fue a Europa para hacer ciencia y abandonó a su mujer y a sus hijos en Cuba. Julio vive en Cuba, vive del negocio en el mercado negro, gracias a una buena inyección de dinero de su padre, que es un exitoso agricultor de mi pueblo.
Roberto llama a su padre un par de veces al año, y le manda dinero todos los meses. Julio no le habla, desde la última vez que su padre lo requirió por la inmoralidad de sus  negocios. Carlos enviudó el año pasado, se sienta en el portal a fumar tabaco cuando se va su empleada doméstica, a pensar en sus hijos, en sus nietos que no viene a verlo, y…, en qué falló.
Yo rezo por Carlos y te pido que lo hagas tú. Yo me pregunto a cada rato ¿en qué estoy fallando?

Felicidades por tu amor

Felicidades por tu amor, por ese o esa que te hace volar fuera de este mundo, quien te da una razón especial para vivir, y a quien quieres tener al lado siempre.
Tal vez hoy para ti es sólo un día de esperanza, en que pides a Dios encontrar al fin un amor para vivir.
Tal vez este día es triste, porque lloras una pérdida, o lamentas un error.
Como quiera que sea, el amor de pareja es un regalo de Dios, en él puedes realizarte para toda tu vida, y si se te ha ido, puede que haya una segunda oportunidad.
Yo doy gracias a Dios por mi amada, y por mi amor, que como buen amor, es el más grande del mundo.