La ternura de un niño

Dios escogió la ternura de un niño,
el frío del invierno seco de aquel desierto oprimido,
la compañía de quienes no podían protegerle del poder totalitario.
Lloró y tembló de frío en un establo maloliente,
Él, que hizo soles y colmó la tierra de la fragancia de las flores.
Por eso ese Niño trae la Alegría que no acaba,
porque no tenía  razones para reír, más que la vida en sí misma.
Él puede hablarnos de cómo ser mejores,
porque asumió la peor variante de la vida de cualquiera de nosotros
sin dejarse salpicar por en el fango de nuestra existencia, amando hasta el extremo.
He ahí el misterioso camino de nuestra salvación,
el camino de la ternura de un niño.
¡Que en el nuevo año no te canses!
¡Que aumente tu fe y tu capacidad de vivir con alegría sin olvidarte del triste!
¡Que esta Navidad te regale un sueño cumplido y una nueva ilusión!
Ana Laura, Alejandra, Janely y Sergio Lázaro te deseamos
una Feliz Navidad y un próspero 2011

Que el camino salga a tu encuentro

Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano. Que vivas por el tiempo que tú quieras, y que siempre quieras vivir plenamente. Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron, pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron. Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos, pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles. Leer más

Trancar el dominó, una tentación permanente.

Crónicas cubanas
En algunas ocasiones he escrito sobre la necesidad que tenemos de conducirnos con realismo político y con los pies sobre la tierra, lo que en mi criterio se encuentra al orden del día en los momentos actuales que vive Cuba. Me refiero a la búsqueda sin esquematismos ni empecinamientos, en medio de nuestras complejidades de los resquicios que nos faciliten enfrentar una realidad tan compleja como la que estamos viviendo en la Cuba de hoy.
Reconozco que en este orden de cosas, se han generado muchas incertidumbres, desencantos y ocasionalmente rencores que deberíamos tener muy en cuenta y tratar de solventarlos de la mejor manera posible en paz y armonía social. Leer más