Mi viaje al Cobre

La mañana del 11 de noviembre de este año,  visitando a mi familia en Santiago de Cuba, al abrir los ojos, le pido a mis primas que quiero ir al Cobre, algo me inquieta y me pide que era el día. Nos dirigimos a la Terminal, donde tomamos una camioneta por un valor de 5.00 MN cada una,
durante el trayecto, propio esa tierra oriental, hubo un conflicto en la camioneta!!!, pero lograron apaciguarse. A Dios gracias llegamos, camino a la Iglesia, fuimos mirando los pequeños puestos de ventas de la Virgencita del Cobre. Y por cosas que suceden, solo Dios sabe por qué las hace, además
EL siempre me acompaña, al pasar un ave, fruto de sus manos, de su creación, deposita sobre mi cabeza, y mi cartera, una pequeña porción de excremento!!!. Leer más

Vamos a Belén

Me preparo a la Navidad.
El viento frío y seco, la liturgia de este tiempo al que la Iglesia llama Adviento, y esa alegría gratuita que mis padres me sembraron en esta época, van preparando mi espíritu a celebrar el Nacimiento de Cristo.
Él es mi alegría y mi sostén, Él completa y hace plenas mis otras alegrías: mis niñas, mi esposa, mis viejos, mi comunidad, mis amigos,…, Cuba.
Cuba no se ve contenta, no veo ambiente de alegrí­a y esperanza, sí de incertidumbres y carencias… ¡Qué reto! ¿Como contagiar  mi alegría? ¿Cómo decir que Cuba es una de mis alegrías en un ambiente de desaliento y desarraigo?
¡Preguntaré a mis padres! Lo lograron en tiempos igualmente duros, en los que era aun más difícil que hoy dar signos visibles y creíbles.
¡Cristo también nace en Cuba!¡En el Belén de tu corazón!¡En el corazón de este pueblo capaz, y necesitado!
¡Vamos a Belén!

Una luz en la oscuridad

La pequeña llama es referencia,
guía hacia la Otra Luz, la más grande,
la de Cristo.
La llamita luce en lo oscuro de nuestra realidad,
en el alma del necesitado de amor y de pan,
en la mente del ignorante de las cosas de Dios,
y de las verdades cotidianas de la vida.
Cuando hay muchas luces como esta,
la realidad empieza a aclararse.
¿Cuándo enciendes tu vela?

Foto de Annette Pritchs