Sergio Lazaro

El Rey del Universo

Jesucristo, a pesar de su condición Divina, no hizo alarde de su categoría, no la usó para vivir mejor, ni para quitarse de arriba nuestros problemas.
Lo que hizo fue vivir entre nosotros, igual que nosotros, menos en eso de hacerle daño a los demás (el pecado), rebajándose hasta dejarse matar, ¡y en una Cruz!. Por eso Dios lo resucitó, y le dió el más grande de los nombres y poderíos, de modo que ante Cristo cualquier poder en este mundo es pequeño, y cualquier rey es un pobre hombre.
La grandeza está en servir, en «comprase» el problema de otros y resolverlo. Él es mi Rey, a nadie más adoro ni obedezco. ¿Y tú? ¿tienes otro rey?

0 Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.