Presencia

Tu rostro Señor, está en las aguas
del riachuelo silencioso y transparente.
Tu voz Señor, está en el viento
que susurra en cada oido la Palabra.
Tus manos Señor, están tras cada piedra
para levantar de las caídas.
Tu rostro Señor, está en el rostro
de todo hombre y mujer de mi tierra.
Tu voz Señor, está en el gemido apagado
de cada ser humano privado de derechos.
Tus manos Señor, son las manos vacías
pero cansadas y llenas de miseria.
Tu voz Señor, es la voz mía
que te grita y te proclama
o que calla y apaña tu presencia.
Tus manos Señor, son las dos mías, usadas ya para el amor
estas dos, Señor, que pido llenes con tu Gracia.

Vive tu libertad

por Glisset Valdés Herrera
Tú eres libre. Nadie puede quitarte la la última de tus libertades, la de hacer lo que decidas ante una circunstancia dada. En esto no importa que estés preso o libre,  que te reconozcan o no un derecho. El Espíritu del Señor te ayuda siempre a ser libre, pues él sopla siempre en ti. Si tu decisión no es para bien, entonces no te ayuda.
Te comparto esto que dijo Juan Pablo II: “Aunque imperfecto y provisional, nada de lo que se pueda realizar mediante el esfuerzo solidario de todos y la gracia divina en un momento dado de la historia, para hacer más humana la vida de los hombres, se habrá se habrá perdido ni habrá sido en vano”
La libertad del espíritu encuentra la libertad del hombre y la confirma hasta el fondo. Caminemos juntos.

Fiesta de verdad

por Carlos Amador
Un domingo al salir de Misa.
Salíamos del templo, donde se reúne la comunidad cristiana, donde celebramos
la fe y veníamos los cuatro conversando.
A dos cuadras queda un templo bautista donde para finalizar el culto del domingo estaban tocando una magnífica canción: Jesús es el Rey o algo así pues ya la memoria me falla, con un ritmo muy contagioso y ya habíamos rebasado el templo cuando comenzaron al salir los niños con tremendo alboroto y oreando a grito pelao Jesús es el Rey. Mi hija de 12 años que como buena niña-mujer o mujer-niña o mejor adolescente no calla lo que le viene a la boca me disparó: Contra papi porque en la Iglesia de nosotros no cantan cantos así. Imaginé que se refería a lo contagioso y rítmico y le contesté en un arranque de sinceridad: Isa yo también me lo pregunto y no tengo respuesta.
¿Cuándo nuestras fiestas litúrgicas serán FIESTAS DE VERDAD? Con todo lo que lleva una fiesta, de extraordinario, de implicación de todo el ser, de “tirar la casa por la ventana».