La otra mejilla

Mi amigo Jorge es comunista, y me preguntó ayer que por qué la Iglesia permite que las Damas de Blanco vayan a misa si son «contrarrevolucionarias». «Porque la Iglesia admite a todos, incluso a ti que eres revolucionario. La Iglesia es casa de todos, piensen como piensen»  -contesté.
A lo largo de la historia los gobiernos de cualquier signo han tratado de acayar unos, de ahogar en sangre otros, o de manipular, los más sofisticados, a la Iglesia como institución y a sus miembros en particular.
La Iglesia, además de acoger a los perseguidos, curar enfermos, enseñar a los que no saben  y anunciar el Evangelio, tiene la libertad de escoger quiénes ocupan las responsabilidades en la comunidad.Desde hace años muchas personas que militan en el partido y la juventud comunistas asisten a la Iglesia sin que se les pregunte cuál es su credo político, algunos, incluso, tienen responsabilidades en la comunidad.  Tampoco ha de preguntársele a unas mujeres que visten de blanco y reclaman sus derechos.
La Iglesia ha puesto la otra mejilla a las instituciones del Estado que tradicionalmente la han perseguido. ¿Presenciaremos más bofetones, o se impondrá al fin el testimonio de la comunidad que imita a su Maestro en la mansedumbre  y la firmeza?.
Tengo fé en el diálogo, pero al mismo tiempo recuerdo siempre que Cristo siempre dijo la verdad, y aunque puso la otra mejilla,  preguntó con fuerza y mirando a los ojos  ¿por qué me pegas?.

Síguelo

Dios es el Historiador de tu vida,  vivirá siempre y estaba antes, desde siempre. Jesús no falla a nadie, lo veo en mi vida y en la de la gente que me rodea, aunque ellos mismos no se den cuenta.
Te invito a acoger su compañía, Él es silencioso como el amor, y siempre fiel. Él es apoyo para luchar por una realidad mejor. Extiende la mano a quien lo necesita, di siempre la verdad (basta una diaria diría Solchenitsin), muestra lo que sientes, no te desesperes, y no te quedes tranquilo como si no pudieras cambiar nada, tú puedes.
Síguelo y escúchalo, sólo a Él.
Él prometió “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mateo 28,20)
Foto: Orlando Guevara (Bigote)