Ora conmigo

-Por la niña pinareña Adriana, de cuatro meses, que está operada del corazón y está muy grave en La Habana.
-Por la gente que no aprovecha las oportunidades de liberación y crecimiento humano que significan las celebraciones de Semana Santa, y por las que las aprovechamos, para que lo hagamos a fondo, y seamos luz para los demás.
-Por las personas en huelga de hambre en Cuba, murió Zapata Tamayo y Fariñas agoniza. Poder reclamar los legítimos derechos, debe ser posible sin tener que recurrir a esos métodos. Debe evitarse también el daño a uno mismo como forma de lucha política pacífica.
-Para que continúen creciendo las experiencias de diálogo y buena voluntad en la sociedad cubana.
-Para que cada vez más personas se acerquen a Dios y para que las comunidades cristianas sepamos acogerlos.

…el perdón y la paz

El buen Dios, que en su providencia infinita reconcilió consigo al mundo por medio de su hijo Jesucristo, te conceda, por el ministerio de la Igleisa, el perdón y la paz…Así reza el sacerdote antes de dar el perdón a los pecados.
Ayer me confesé, como muchas, veces viví una experiencia de liberación inigualable.
Primero porque reconocí mis pecados y los verbalicé, en el más absoluto secreto, pero los dije, los saqué de mi y los puse en manos de un servidor autorizado para ayudarme en el discernimiento sobre el pecado en sí mismo y sobre su superación. El sacerdote no es un mediador, Dios no necesita mediadores, Él mismo vino, murió y resucitó, Él vive en nosotros. Somos nosotros los que necesitamos ayuda de otros para reconocer nuestros pecados y también nuestras virtudes, por eso Cristo mandó a Pedro y a los apóstoles a perdonar o retener los pecados. Leer más

SI LO HE TRAICIONADO… Él te habla hoy

SI LO HE TRAICIONADO…
Entonces uno de los Doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue donde los
jefes de los sacerdotes y les dijo: «¿Cuánto me darán para que se lo
entregue?». Ellos le aseguraron treinta monedas de plata y, desde ese
instante, comenzó a buscar una ocasión para entregárselo. Mateo 26, 14-25
Judas es el prototipo del traidor, pero yo, ¿Cuántas veces he traicionado:
la confianza que otros han puesto en mí, mi propia conciencia, la fe en
Dios?