La contienda

«Cuando   trabajaba para la Iglesia en el obispado de mi diócesis me sentía siempre como en una contienda bélica, siempre había una campaña en contra a la que responder, un problema interno que asumir, un ataque de alguien…»
Así puedo resumir lo que me dijo una buena amiga, y es verdad, no sólo para quien trabaja en un obispado. En la Iglesia de Jesucristo se vive permanentemente el conflicto hacia afuera y hacia adentro.
¿Se trata del asedio constante del Malo?¿Se trata de la incapacidad humana de cargar con obras que superan nuestra fragilidad?¿Se trata de los cambios del mundo?. Puede que se trate de todo eso y de más.
Yo he vivido fuertemente esa lucha durante toda mi vida, en momentos más que en otros, esta Cuaresma ha sido dura en el sentido espiritual. He tenido que lidiar con desacuerdos, injusticias y silencios, desde dentro de la Iglesia y desde fuera.
«¡Vas bien entonces!», me dijo un obispo viejo y amigo, «agradece la cruz, preocúpate cuando no la tengas», concluyó.
Dos asideros he tenido en esta Cuaresma, el diálogo y la oración. Una alegría: mi familia. ¡Gracias Padre por la Cruz!

SI LOS AMO…Él te habla hoy

VIERNES 12 DE MARZO
SI LOS AMO…
Al Señor tu Dios amarás con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu
inteligencia y con todas tus fuerzas. Y despues viene éste: Amarás a tu
prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento más importante que estos.
Marcos 12, 30-31
¿Cómo demuestro que amo al Señor? ¿Cómo demuestro que amo a mi prójimo?