Por sobre…todas las cosas

Cuando el hombre es capaz de proyectarse en el mundo independientemente,
vive de una libertad, pero primero necesita ser libre, coherente con sus ideas y actuaciones, el pensar y el ser, por sobre… todas las cosas.
“Por otra parte, nunca sabe nadie cuándo le llegará su hora: así como los peces quedan atrapados en la red y las aves en la trampa, así también el hombre; cuando menos lo espera; se ve atrapado en un mal momento” (Ecles 9-12)
Cuando somos tratados como un objeto, una cosa, o manipulados según la voluntad  de alguien, logrando una meta, se empobrece al hombre.
Realmente no somos más que una pequeña ciudad, con pocos habitantes, atacada por un rey poderoso.  Es mejor tener sabiduría que valentía, aunque nuestra sabiduría no se tenga en cuenta, ni hagan caso a lo que decimos.
Continuará…