SI QUIERO QUE ME LIBRE DEL PECADO… Él te habla hoy

Sábado 20 DE FEBRERO
SI QUIERO QUE ME LIBRE DEL PECADO…
Pero Jesús tomó la palabra y les dijo: “No son las personas sanas las que
necesitan médico, sino las enfermas. He venido, no para llamar a los
buenos, sino para invitar a los pecadores a que se arrepientan.”
Lucas 5, 31-32
¿Siento delante de Jesús que lo necesito para que me sane y me libre del
pecado?

Barro en manos del alfarero

Existen en el mundo pocos hombres verdaderos. Están desfigurados, se han convertido en bestias: como cerdos que aman el fango y el lodo, que se contentan con la suciedad y que se alimentan de basura, porquerías y hediondez; perros llenos de envidia y rabia; zorros astutos y llenos de picardías; lobos encantadores pero que devoran a los demás; leones que respiran furor y desean matar; tigres llenos de venganza y crueldad.

No olvidemos al Hombre. Dios muere y resucita para liberarnos, ha dado agua a los sedientos, ha librado de la fiebre a los calenturientos, ha devuelto el movimiento al petrificado por la parálisis que ha ahuyentado a los demonios de las almas bestiales, ha llorado con los que lloraban, ha hecho renacer a vida nueva a los malos en vez de castigarlos, ha cerrado llagas y sin embargo han llagado su cuerpo intacto, ha amado infinitamente a todos los hombres, incluso a aquellos que no merecían su amor, ha sido justo como la justicia, y se ha consumado en su daño la injusticia más dolorosa, ha traído la vida, en cambio le dan la muerte más ignominiosa.

Su crucifixión era en verdad el más cruel y horrible de los suplicios, pero siendo el hombre barro, necesitaba su Alfarero, para que el hombre pudiera aprender de nuevo el camino del paraíso; elevarse de la borracha bestialidad a la embriaguez de los santos; resucitar de la inerte imbecibilidad, que parece vida y es muerte, a las magnificencias del Reino de los Cielos.

Continuará…