SI SOY SU TESTIGO…Él te habla hoy

LUNES 1 DE FEBRERO
SI SOY SU TESTIGO…
Jesús se volvió a la barca y, al subir, el hombre que había tenido el
espíritu malo pidió a Jesús que lo dejara irse con él. Pero Jesús no se lo
permitió, sino que le dijo: “Vete a tu casa, con los tuyos, y cuéntales lo
que el Señor ha hecho contigo y como ha tenido compasión de ti”.
Marcos 5, 18-19
¿Doy testimonio del amor de Jesús y la salvación que de EL he recibido?

Mediodía en el corazón de Cuba

El rostro enlutado de una anciana negra, las lágrimas de un joven de rara vestimenta, la muchacha si zapatos vestida de amarillo, el turista frío, le séquito y la quinceañera, la religiosa piadosa que reza y explica, el vendedor perseguido, el maloliente, y Ella, con su carita pequeña que se te antoja alegre si lo estás o triste si lloras, con ese raro fulgor que te habla de otro mundo limpio y glorioso, y esa paz, sobre todo la paz…
Eso es lo que vi la mañana del 25 de enero en el camerino de la Virgen de la Caridad del Cobre.
Tuvimos misa, y el padre habló sencillo y profundo para que cualquiera entendiera y para que la palabra horadara los huesos. Había un olor a rosas jazmín, y el día estaba soleado y fresco, el viento a cada rato se apoderaba del recinto, como el Espíritu Santo lo hizo de María, la pobre aldeana de Nazaret el día que le dijo que iba a ser la Madre de Dios. El mismo Espíritu que tumbó a Saulo de Tarso del caballo, para convertirlo en el más grande predicador de la historia.
Seguí rezando por mi familia, por Cuba y por todos los que me lo encargaron  hasta que no pude hablar más, una paz enorme dejó mi mente en blanco, y el corazón sólo gozaba, duró un instante, minutos, no lo sé…, sólo recuerdo un gozo inefable, con Ella, en el Corazón de Cuba.

Convivir como Dios manda

por: Glissett Valdés
Muchas veces me levanto  y miro, salgo de mi casa y miro, regreso y vuelvo a mirar, y a mí misma digo: ¿ Por qué todavía no aprendemos a amar, cuidar, contemplar todo, cuanto has creado y existe Señor? Pienso que no imaginan, cuanto Amor pusiste en tu obra, en todo lo que nos rodea.
A diario escucho “respeta para que te respeten”. La palabra respeto nos dice muchas cosas y la mencionamos sin comprender lo que significa. Leer más

SI SIEMBRO LA BUENA…Él te habla hoy

VIERNES 29 DE ENERO
SI SIEMBRO LA BUENA SEMILLA…
Jesús dijo además: “Escuchen esta comparación del Reino de Dios. Un hombre
echa la semilla en la tierra; esté dormido o despierto, de noche o de día,
la semilla brota de cualquier manera y crece sin que él se dé cuenta”.
Marcos 4, 26-27
¿Qué semilla está sembrada en la tierra de mi vida, la del Reino de Dios?
¿Qué semilla siembro en los demás?

La soledad

 

Una de las más acuciantes formas de pobreza es la soledad. El Papa habla de esto en su reciente carta La Caridad en La Verdad, señalando esta realidad como presente en cualquier situación de riqueza o pobreza, la cual urge redimir.
En Cuba hay muchos viejitos solos, porque sus hijos se han ido buscando otros horizontes, hay personas que en la madurez de su vida han tenido que volver a trabajar para ganar el sustento, esta vez, sin sueños. Hay personas jóvenes solas por el divorcio, la desatención de su familia, o las drogas.
Hay otros que están solos porque muchos los rechazan por sus ideas políticas.
La nuestra es una cultura familiar y de cálidas relaciones humanas, la soledad en Cuba, no tiene los matices de otras latitudes, pero no debe pasar desapercibida.
El ser humano ha sido creado para vivir con otros compartiendo lo material y lo espiritual, a semejanza de Dios, que es una comunidad de tres personas:  el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y sin embargo es Uno solo. Las personas no estamos completas sin los demás. Por eso a los que están solos hay que mostrarles la Vida de Dios, ayudándoles a cultivar amistades y experiencias comunitarias.
Visitar a las personas solas, proponer pistas para el proyecto de vida de los jóvenes, acompañar a los divorciados y a los perseguidos, ha sido parte de la obra caritativa de las comunidades cristianas desde antiguo. También lo ha sido el trabajar para resolver las causas profundas de las dificultades que vivimos. ¡Continuemos!