La presencia de la Virgen de los cubanos

Vivimos circunstancias cargadas de una materialidad angustiosa y autoritariamente impuesta por las fuerzas externas que nos compulsan y que tratan de controlarnos hasta en los más pequeños detalles de nuestras vidas. En medio de la lucha por sobrevivirlas, si nos dejamos llevar por sus efectos externos y avasalladores, nos quedaríamos sin apenas espacios para la ternura, la espiritualidad y el amor por los demás, por nosotros mismos y por la vida en general.
En este orden de cosas, quiero expresarme hoy sobre la presencia entre nosotros de la Virgen de todos los cubanos. Nuestra señora de la Caridad del Cobre, Cachita como se le conoce con cariño popularmente; Leer más

Dolor que salva

“Cuando te acercas a Dios la sombra está a tu espalda”. Testimonio de un cura rumano que fue preso por su fe
Tertulian se tiró al piso a chupar las migas de pan consagrado que un miliciano había diseminado por la celda.
– ¿Es esto pan consagrado?
– ¡Sí lo es!
– ¿En verdad crees?
-¡Sí, creo, señor comandante!
-Entonces reza por mi mujer,…., tiene cáncer. (había sido el más cruel de los carceleros)
“Viví un vínculo íntimo con Jesucristo, alimentado especialmente por el rosario, y la oración, sobre todo la que hacía junto a mis compañeros cristianos. Todo a mi alrededor comenzó a ser una manifestación peculiar de la presencia de Dios, una teofanía” Leer más

No confundir los sentimientos

Con motivo de la X Semana Social Católica que acaba de celebrarse en La Habana

A la derecha Mons. Juan de Dios Hernández, a la izquierda el Dr. Jorge Domínguez, durante un intercambio en la Semana Social
A la derecha Mons. Juan de Dios Hernández, a la izquierda el Dr. Jorge Domínguez, durante un intercambio en la Semana Social

En las actuales coyunturas en el medio habanero, desde el que les escribo, por días se agudizan nuestras complicaciones existenciales y se hacen más necesarias algunas soluciones que abran las esperanzas, mitiguen las angustias y detengan los escapismos que se multiplican. La necesidad del diálogo y el encuentro de todos con todos, sin entrar en discriminaciones de sentimientos ni mucho menos de orígenes existenciales, es una urgencia imprescindible. Leer más

Testimoniar el diálogo que Cuba Necesita

Semana Social Católica, bitácora
Primer día,  16 de junio de 2010

Testimoniar el diálogo que Cuba Necesita
Con esta invitación Habey Echavarría y Roberto Veiga, habaneros del Comité Organizador, presentaron a los participantes de todas las diócesis de Cuba, el horario y los detalles del trabajo de la Semana Social, que se extendería hasta el sábado 19 de junio.
Compromiso, testimonio y diálogo
Conferencia de Mons. Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede
En el Aula Magna del Colegio Universitario San Gerónimo, de la Habana Vieja, a las 6:00 PM, con la bienvenida del Historiador de la Ciudad,  la presencia del Sr. Nuncio Apostólico en Cuba, los obispos de La Habana y otros cuatro del resto de Cuba, el Rector de la Universidad de La Habana,  varios viceministros y la Jefa de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido, tuvo lugar la Conferencia Académica de Mons. Malberti, sobre el tema “Estado y Laicidad”, a la que asistieron también los delegados e invitados a la Semana Social. Leer más

Fiesta de verdad

por Carlos Amador
Un domingo al salir de Misa.
Salíamos del templo, donde se reúne la comunidad cristiana, donde celebramos
la fe y veníamos los cuatro conversando.
A dos cuadras queda un templo bautista donde para finalizar el culto del domingo estaban tocando una magnífica canción: Jesús es el Rey o algo así pues ya la memoria me falla, con un ritmo muy contagioso y ya habíamos rebasado el templo cuando comenzaron al salir los niños con tremendo alboroto y oreando a grito pelao Jesús es el Rey. Mi hija de 12 años que como buena niña-mujer o mujer-niña o mejor adolescente no calla lo que le viene a la boca me disparó: Contra papi porque en la Iglesia de nosotros no cantan cantos así. Imaginé que se refería a lo contagioso y rítmico y le contesté en un arranque de sinceridad: Isa yo también me lo pregunto y no tengo respuesta.
¿Cuándo nuestras fiestas litúrgicas serán FIESTAS DE VERDAD? Con todo lo que lleva una fiesta, de extraordinario, de implicación de todo el ser, de “tirar la casa por la ventana”.

La otra mejilla

Mi amigo Jorge es comunista, y me preguntó ayer que por qué la Iglesia permite que las Damas de Blanco vayan a misa si son “contrarrevolucionarias”. “Porque la Iglesia admite a todos, incluso a ti que eres revolucionario. La Iglesia es casa de todos, piensen como piensen”  -contesté.
A lo largo de la historia los gobiernos de cualquier signo han tratado de acayar unos, de ahogar en sangre otros, o de manipular, los más sofisticados, a la Iglesia como institución y a sus miembros en particular.
La Iglesia, además de acoger a los perseguidos, curar enfermos, enseñar a los que no saben  y anunciar el Evangelio, tiene la libertad de escoger quiénes ocupan las responsabilidades en la comunidad.Desde hace años muchas personas que militan en el partido y la juventud comunistas asisten a la Iglesia sin que se les pregunte cuál es su credo político, algunos, incluso, tienen responsabilidades en la comunidad.  Tampoco ha de preguntársele a unas mujeres que visten de blanco y reclaman sus derechos.
La Iglesia ha puesto la otra mejilla a las instituciones del Estado que tradicionalmente la han perseguido. ¿Presenciaremos más bofetones, o se impondrá al fin el testimonio de la comunidad que imita a su Maestro en la mansedumbre  y la firmeza?.
Tengo fé en el diálogo, pero al mismo tiempo recuerdo siempre que Cristo siempre dijo la verdad, y aunque puso la otra mejilla,  preguntó con fuerza y mirando a los ojos  ¿por qué me pegas?.

…el perdón y la paz

El buen Dios, que en su providencia infinita reconcilió consigo al mundo por medio de su hijo Jesucristo, te conceda, por el ministerio de la Igleisa, el perdón y la paz…Así reza el sacerdote antes de dar el perdón a los pecados.
Ayer me confesé, como muchas, veces viví una experiencia de liberación inigualable.
Primero porque reconocí mis pecados y los verbalicé, en el más absoluto secreto, pero los dije, los saqué de mi y los puse en manos de un servidor autorizado para ayudarme en el discernimiento sobre el pecado en sí mismo y sobre su superación. El sacerdote no es un mediador, Dios no necesita mediadores, Él mismo vino, murió y resucitó, Él vive en nosotros. Somos nosotros los que necesitamos ayuda de otros para reconocer nuestros pecados y también nuestras virtudes, por eso Cristo mandó a Pedro y a los apóstoles a perdonar o retener los pecados. Leer más