El que debe morir

Pedro niega conocer a Jesús, Pilato duda de que Jesús es el Rey, sólo Él y sin embargo es injustamente sentenciado a muerte; mientras que Pilato, dejaba libre a Barrabás.
Todos los soldados le gritaron, le golpearon, seguían tras sus huellas dolorosas y desgarradoras, tras sus penosas andanzas, la flagelación, lo escupían, se burlaban. Todos clamaban ¡Qué muera! ¡Qué muera! ¡Crucifícalo! Eran las nueve de la mañana cunado lo crucificaron y también a los dos bandidos y fue a las tres de la tarde que murió Jesús y cuando anochecía en
vísperas del día de reposo, es sepultado.
Sin embargo, Barrabás, quedó libre, decidieron que muriera el Nazareno, pero no vieron los delitos de Barrabás, las pruebas que afirmaban su culpa, que era un asesino. “Jesús vino para dar testimonio de la verdad, y el que es de la verdad escucha su voz”.
Después muchos de los que lo condenaron reflexionaron, vieron, lo que antes no veían y se dieron cuenta de que Jesús no debía morir. Hoy la Iglesia considera que ni siquiera Barrabás debía morir, pues no hay derecho a matar a nadie por sus faltas, es preferible que pase toda la vida en la cárcel.
A Jesús lo condenaron, hoy muchas veces condenamos a la verdad en Cuba usando cualquier justificación.
Sin embargo Él nos mira con compasión y pide por nosotros «¡perdónalos padre porque no saben lo que hacen!»

…el perdón y la paz

El buen Dios, que en su providencia infinita reconcilió consigo al mundo por medio de su hijo Jesucristo, te conceda, por el ministerio de la Igleisa, el perdón y la paz…Así reza el sacerdote antes de dar el perdón a los pecados.
Ayer me confesé, como muchas, veces viví una experiencia de liberación inigualable.
Primero porque reconocí mis pecados y los verbalicé, en el más absoluto secreto, pero los dije, los saqué de mi y los puse en manos de un servidor autorizado para ayudarme en el discernimiento sobre el pecado en sí mismo y sobre su superación. El sacerdote no es un mediador, Dios no necesita mediadores, Él mismo vino, murió y resucitó, Él vive en nosotros. Somos nosotros los que necesitamos ayuda de otros para reconocer nuestros pecados y también nuestras virtudes, por eso Cristo mandó a Pedro y a los apóstoles a perdonar o retener los pecados. Leer más

El guano bendito…

¿No cogiste guano…, entonces pa´qué  vinimos? Dijo un guajiro de sombre y puro torcido a mano a su hija en el atrio de la Catedral de Pinar del Río este Domingo de Ramos. Una niña le extendió el suyo… «mire Señor, no se ponga triste…»
Yo intenté contestar su pregunta sin mucho éxito: «lo que vale es Jesucristo y usted, el guano es un signo nada más», «yo vengo a coger el guano todos los años, como me enseñó mi madre…» contestó y entró al templo con la procesión de los fieles.
He ahí uno de nuestros problemas, nos quedamos en los signos, no pasamos de las tradiciones. Éstas son buenas, pero si no llevan a Cristo para que cambie nuestra vida y le sigamos a Él, tendremos entonces una fe débil que se va con cualquier viento,…, y los que han soplado aquí entre totalitarismo,  miseria y consumismo por defecto,  son muy fuertes.
Recé el domingo por ese señor, y por el resto de la gente que veía en la calle, para los que no existe nada más que el día a día y para las que sus ilusiones más nobles no incluyen a la Resurrección, a la vida comunitaria que regala la Fe y la Esperanza, más allá de la realidad más o menos mala que podamos vivir en Cuba.
¡Reza tú también!¡Para que también tus ilusiones y tu vida se eleven!… a la cruz y a la Resurrección.

un regalo poco valorado…

Es el Espíritu Santo,  quien nos regala la conciencia del pecado. Sólo en la intimidad de la oración y el compartir fraterno en la comunidad cristiana, se puede descubrir con objetividad nuestras faltas con los demás y con nosotros mismos.
La pérdida de la conciencia del pecado es fruto del alejamiento de Dios,  la primera consecuencia es la infelicidad que da una angustia interior inexplicable, que va más allá de nuestro bienestar o nuestras dificultades. Esa angustia es la noche oscura del espíritu humano, en ausencia de Dios.
Esa ausencia no se debe a Él sino a nosotros, que perdemos nuestra «sintonía» con él. En este tiempo de fin de Cuaresma y Semana Santa, la Iglesia invita a «sintonizar» para acoger al Espíritu.
Para quien se hace consciente del pecado, la buena noticia es que puede ser perdonado, celebrando el sacramento de la confesión.

¿tirarás la piedra?

Casi seguro aborreces a alguien, no le hablas a alguna persona que te hirió…, probablemente odies un montón de cosas en tu familia, barrio o país…, habrá más de uno a quien quisieras desaparecer de la faz de la tierra.
Algo parecido le pasaba a los acusadores de la prostituta a quien Jesús salvó la vida: ¡el que no tenga pecado tire la primera piedra!; y a ella le dijo ¡vete, y no peques más!. De eso se trata, de que la persona se levante de su fango, no de matar al que está sucio,…, porque todos lo estamos.
Es bueno que tengas conciencia del mal y que lo aborrescas, pero recuerda que los que lo hacen son tus hermanos, cuya imágen de Dios es indeleble en su interior, aunque su imágen sea como la del diablo.
En esta última semana de Cuaresma es bueno que te reconcilies con alguno de esos a quienes aborreces, odias o no hablas…, no como aprobación del mal que han hecho, sino como invitación a la redención. Igual con tu familia o tu país: no porque aceptes los males, sino en prenda de que te comprometerás a cambiarlos.
Yo tengo un par de cosas que hacer en ese sentido…, reza por mí

El que debe morir

¿Qué acusación traen contra este hombre? Preguntó Pilato a los acusadores de Jesucristo.
Desde el año 26  Pilato era procurador, en nombre de Tiberio César.
Hacía pocos años que estaba allí, pero bastantes, para haberse ganado el odio asérrimo de sus gobernados. Es verdad que todo cuanto sabemos de él, nos es referido casi únicamente, por enemigos declarados, cansados de ser amos, porque en el 36, el legado de Siria, Lucio Vitelio, le mandó a Roma adisculparse ante Tiberio, el emperador murió antes de que Pilato llegase a la metrópoli. El odio de sus enemigos contra él había nacido del profundo desprecio que mostró desde un principio por aquel pueblo nada dócil, que ha Pilato, educado en las ideas de Roma, le pareció un nidal
de víboras.  Sin embargo la iniciativa contra Jesús no vino de Pinlato, sino de los suyos:
“Judas Iscariote, uno de los 12 discípulos, fue a ver a los jefes de los sacerdotes para entregarles a Jesús. Al oírlo, se alegraron y prometieron darle dinero a Judas, que comenzó a buscar el momento oportuno de entregar a Jesús” (Marcos 14,10)
continuará…

Las señales antes del fin

Los falsos mesías, inventarán señales y milagros, engañando hasta a los que Dios ha escogido, nos advierte claramente que no les creamos, porque cuando Jesucristo regrese, brillará como un relámpago de oriente a occidente.
Los falsos mesías resuelven necesidades pero quitan libertad, dan de comer (a veces), pero impiden el cultivo y la cría… Dicen resolver, los problemas «de siempre» pero realmente crean muchos problemas.
Los que les creen seden a la tentación porque es más fácil la regalía que el riesgo.
Todo falso mesianismo, toda injusticia caerán, ese es el verdadero fin del mundo. Ese será el fin de nuestro pequeño mundillo cubano, para nacer a una nueva realidad, mejor.
“Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres” (Mt 24, 27-28)

¿En que cree el cubano hoy?

Puede decirse que en muchas cosas. Cree en Dios, aunque a veces le nombre de diferentes maneras: el ser supremo o el gran arquitecto, por ejemplo.
Cree en la Virgen de la Caridad y la valora mucho por ser Madre. También a Ella le nombra de diversas maneras, gracias sobre todo a las tradiciones de las diferentes regiones de España de donde procedían los que en sus inicios se asentaron en esos lugares y al sincretismo. Cree en los santos, en los universales, los de siempre y en otros muchos que se han ido incorporando a nuestro ambiente religioso, cultural y social. Y por estos tiempos, de acuerdo con lo mas actual, también cree con mas o menos fuerza en las bondades casi imprescindibles de la “energía”, el Tai chi, y en otras cosas que al final terminan poniendo todo ante Dios que es el único que lo puede todo, también para los hijos de esta tierra.

Por sobre…todas las cosas

Cuando el hombre es capaz de proyectarse en el mundo independientemente,
vive de una libertad, pero primero necesita ser libre, coherente con sus ideas y actuaciones, el pensar y el ser, por sobre… todas las cosas.
“Por otra parte, nunca sabe nadie cuándo le llegará su hora: así como los peces quedan atrapados en la red y las aves en la trampa, así también el hombre; cuando menos lo espera; se ve atrapado en un mal momento” (Ecles 9-12)
Cuando somos tratados como un objeto, una cosa, o manipulados según la voluntad  de alguien, logrando una meta, se empobrece al hombre.
Realmente no somos más que una pequeña ciudad, con pocos habitantes, atacada por un rey poderoso.  Es mejor tener sabiduría que valentía, aunque nuestra sabiduría no se tenga en cuenta, ni hagan caso a lo que decimos.
Continuará…