Doble cara

Hay cosas que se ven o se escuchan al pasar que asustan. Con tanta frialdad se puede pensar de una manera y obrar de otra, tan contraria. O aparecer mirando en un sentido pero ser fingimiento, solapa interesada. O actuar con descaro.
Mentira y simulación, hipocresía y deseo de ventaja. Querer quedar bien con Dios y con el diablo y de ambos obtener prebendas. Me quedo pensando en una y otra actuación y me produce vértigo. Gente capaz de establecer una dicotomía tal entre el discurso y la vida, entre su yo ambicioso o acomodaticio y la  realidad, que no sabe siquiera cuál es su verdadero  rostro.
Da igual tener doble cara o ser descarado, si para el caso es lo mismo. No tener conciencia de la propia dignidad es no tener cara propia, es haber perdido la propia identidad. Leer más