Sergio Lazaro

Oremos por los presos

Padre bueno, tú sabes lo que nos hace falta, pero aun así te pido por los presos en Cuba:
– por los que han cometido delitos comunes, para que puedan reincorporarse a la sociedad y ser hombres de bien.
– por los de conciencia, para que afronten con tu fuerza su múltiples dificultades.
– por los presos y los que están en la calle que han acudido a la huelga de hambre como forma de reclamar sus derechos, para que las abandonen opten por otros métodos pacíficos; y para que las razones que los llevaron a ello, desaparezcan de Cuba por la vía del diálogo y la reconciliación.
– que los dolores de sus familiares se unan a los tuyos en la Cruz, y que sirvan para la redención de ellos y de este pueblo que tanto lo necesita.

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6 thoughts on “Oremos por los presos

  1. Menos mal que ALGUIEN se atreve a hablar de un problema tan escabroso, viendo la manera de actuar de la Iglesia cubana me he sentido IMPOTENTE al ver que no han hecho nada para ayudar a los presos, ojalá y cambie la manera de ver las cosas y ayuden a esa pobre gente y sus familias, recuerden que algun dia el Seños les pedirá cuentas.
    Gracias

    1. Gracias por el comentario. Puede discutirse la dimensión profética del compromiso de la Iglesia con los presos de conciencia en Cuba, pero no su compromiso asistencial con los presos en general. La Iglesia en Cuba tiene, desde hace años un trabajo asistencial sistemático con los reclusos de cualquier orígen, y si no lo es mayor, no es por su culpa.
      Sin embargo es indudable que queda mucho por andar en todos los sentidos, sobre todo en el profético

  2. SERGIO LAZARO:
    QUE LAS RAZONES QUE LOS LLEVARON
    A LAS HUELGAS DE HAMBRE
    DESAPAREZCAN
    POR LA VIA DEL DIALOGO Y LA RECONCILIACION
    MUY BIEN! LAZARO QUE
    SE CUMPLAN TUS DESEOS COMO BUEN CUBANO

    1. Gracias, hay que seguir rezando y hablando del tema a todos los niveles: las huelgas siguen y las causas no desaparecen. No puede considerarse deshonesto insistir en salvarle la vida a alguien que quiere morir, aquí no hay ley de Eutanasia. Recemos y hablemos

  3. Sergio:
    Paz.
    Me parece muy bien que hayas planteado este tema tan difícil. Ahora, desde mi punto de vista los que han comenzado una huelga de hambre no quieren morir, sino que quieren que una situación injusta cambie y para eso están dispuestos a entregar la propia vida, pero en el momento en que cesa la injustica cesa la huelga. Así al menos lo entendió y practicó Gandhi. El problema grave surge cuando el que práctica la injusticia se niega a cambiar, entonces queda en sus manos la vida del huelguista. Jesús también puso su vida en manos de los injustos, aunque no hizo ninguna huelga. Queremos preservar la vida, eso está muy bien, pero ¿siempre y a toda costa? Entonces ¿qué del martirio? Son temas muy delicados. Que Dios nos ampare.

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