Sergio Lazaro

Mujer

Gracias por tu amor
tus brazos abiertos
y el arte de saber qué hacer con la miseria
que traigo a casa en las tardes sin sol y sin aire.
Gracias por la paciencia, los hijos, el amor,
el consuelo y la mañana.
Perdona cuando no llego a tu altura
y reza por mí,
tú que sueles estar más cerca de Dios.

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