EL MESÍAS

por: Glissett Valdés Herrera
Desde un principio y  gracias a los Profetas,  (hombre que hablaban de parte de Dios) se fueron agrupando y recopilando escrituras consideradas  sagradas para conformar y acreditar “La Biblia” que no es más que la Palabra de Dios para los hombres, dando conformidad al Antiguo Testamento.
Con esas experiencias, el pueblo de Dios necesitando de un guía espiritual, un Mesías en hebreo (Másiam),  pasó un largo camino de sufrimientos hasta encontrar la Salvación en el verdadero Hijo de Dios (Cristo Jesús).
Solo por la voluntad de Dios y la fuerza del Espíritu Santo; fueron elegidos estos hombres para llevar su palabra y prepararlos para el encuentro con el hecho hombre en Cristo, donde radica toda su divinidad.
Gracias a la creación, tan discutida entre los sabios y expertos que tratan de darle una explicación lógica y que solo Dios conoce, nos encontramos en este pequeño grano de arena que es la tierra en el inmenso universo, sin saber si nuestra herencia viene de hombres que heredaron sus cuerpos  de antepasados animales, pero sí sabiendo y conociendo que esta creación fue hecha por Dios, impulsor de la evolución de las especies y los seres vivos hasta la aparición  del hombre a su imagen y semejanza, ya  que era este hombre “El Adán” (trascripción del hebreo) la meta o plan de Dios para iniciar el camino de su pueblo en la Tierra.
Ya 10 000 años atrás, estas creaciones fueron reagrupándose en lugares donde podían crear por sus propias manos alimentos y medios de subsistencia hasta llegar a formar las civilizaciones.
En el  Medio Oriente 3 500 años antes de Cristo se acentúa la primera civilización, lugar donde nacería el pueblo de Dios,   se forman dos imperios, El Egipto y Caldea.
El de China e India 2 000 A:C y en Centro América 1.000 A.C. las civilizaciones Aztecas.
El pecador siempre es engañado por lo que a la mujer apetece y Adán comete el verdadero pecado al comer  del árbol del conocimiento y la sabiduría, diferenciando así el camino del bien y el mal.
El mal siempre estará en el camino del hombre  y la mujer, pisándole los talones y tentándolos cada vez más, es por eso que la mujer refiriéndose a la humanidad dará a luz un salvador, a lo que es lo mismo María a Jesús que es la Iglesia y a su vez ese cuerpo que une a todos los hombres en Cristo nacidos del agua y el espíritu.  El    nuevo Adán.
Agravándose el pecado y el mal en la tierra, el desorden y el caos; es que aparece el diluvio para borrar todo lo mal hecho por los hombres, salvándose un solo hombre justo y su familia para dar una raza santa, ese hombre fue Noé.
Nunca más volveré a castigar a todo ser viviente como acabo de hacerlo. Génesis 8.21.
Pongo mi arco en las nubes para que sea una señal de mi alianza con toda la tierra Génesis . 9.13.
Dios misericordioso perdona a los hombres, dejando ver que a pesar de las guerras, crímenes  y caos, la humanidad en cada siglo debe encontrar una solución a esos problemas en el camino del amor y la fe (conocimiento, creencia, confianza).
Poniendo en el camino del hombre el nuevo Arca que será la Iglesia instituida por su hijo Cristo Jesús,  no como refugio de los salvados por el bautismo; sino con la misión de salvar al mundo a través de la envagelización de la anunciación de la Palabra Divina, de la entrega sin esperar recompensa, con el único aliento de que prevalezca el amor y la prosperidad en los hombres.
Fue en el Siglo 18 A.C. que debió haber vivido Abraham padre de tres religiones, padre de Isaac, padre de Jacob.
Jacob quien luchó  contra Dios toda  la noche y fue bendecido por Él, con el nombre de Ishrael (fuerte con Dios) de donde descienden las doce tribus de Israel, cifra  sagrada que Jesús recordará al fundarse Iglesia al escoger los doce Apóstoles para dirigir el nuevo pueblo de Dios.
El pueblo de Dios sufrió con dureza la esclavitud de los egipcios  quienes los trataban como animales, ya que se hacían más numerosos y por eso los trataban con gran brutalidad.
Fue tanta su descendencia, que el rey mandó a matar todo varón nacido de madre Israelita evitando una confrontación futura, de esa masacre; escapó con vida Moisés descendiente de Levitas. Fue el llamado a guiar el pueblo de Dios por el desierto y dictarle los mandamientos.
Enfrentándose al Faraón logró sacar al pueblo de Israel con ayuda de Dios al desierto, pueblo terco y desconfiado.
Dios se presenta ante Moisés en una zarza ardiente, diciéndole que Él es el Dios de Abraham de Isaac y Jacob, sus descendientes y le dice su nombre.
“Yo soy”; “Yo soy” ; “Yo soy el que soy”.
Considerando el omnipresente, único, del que toda criatura debe su suspiro, fuente de su propia existencia por los siglos. Quien nos enseña el camino del bien, del amor, a aprender de los amores de las civilizaciones  anteriores a las nuestras; quien  nos salva en su propio Hijo que redimió como Cordero en la cruz para el perdón de nuestros pecados.
Con la salida del pueblo de Dios de Egipto y al cruzar el mar de forma triunfal, quedan  bautizados en la fe la liberación para un nuevo comienzo.
Jesús también es considerado el nuevo Moisés, la verdadera liberación hacia donde deben marchar los hombres, abrazados  como hermanos, cruzando juntos los mares de rencor e injusticias, de dolor, de desamparos y unirnos como una sola semilla, que dé el fruto deseado por Dios, que todas las ramas florezcan, porque su tronco es fértil y que sus frutos sean cada vez más; en este pequeño grano de arena que es nuestro hogar y es el estrado para los pies de nuestro Señor.
El Cristianismo surge primero entre los palestinos judíos (que esperaban en Mesías) un  Dios semejante al hombre.
David, fundador del primer y más grande imperio judío afirmaba tener relación divina con el Dios judío Yahvé. El pueblo lo llamaba Mesías en hebreo (Masiah), término aplicado a Sacerdotes, escudos, hombres (Saúl y Salomón).
Por ende, es posible que Mesías significara originalmente cualquier  persona o cosa que posea santidad y poder sagrado.
David fue llamado también el Ungido; al nacer fue nombrado Elhanan Ben Jesse (gran comandante). Había nacido en Belén y fue pastor desde pequeño. Enfrentó al Gigante Filisteo Goliat, el cual al ver que David era un niño dijo :-¿Acaso soy un  perro para que vengan a atacarme  con palos?-, a lo que David repuso: – Tú me atacas con la espada, la lanza y la jabalina yo me lanzo contra ti, en nombre de Yahvé de los Ejércitos-.
Con su honda le propinó un golpe fatal en la cabeza matándolo en el instante, le quitó la espada y le cortó la cabeza.
Los sacerdotes judíos establecieron hasta la época de Jesús, que Yahvé había establecido una alianza con David.
Su imperio se desmoronó poco después de su muerte, desapareció temporalmente cuando Nabucodonosor tomó Jerusalén  en el año 586 A.C. y deportó a los judíos a Babilonia.
La tierra prometida de Yahvé a Moisés en primer lugar era una ( ruta militar), lugar que llegó a ser el principal corredor a través del cual todos los  ejércitos imperiales de Asia, África y Europa, se perseguían unos a otros hasta y desde Egipto.
Egipcios, Sirios, Babilonios, Persas, Griegos y Romanos cruzaban la tierra santa a menudo incendiando dos veces el mismo lugar.
¿Por qué Yahvé había permitido que tantas naciones se volvieran grandes; mientras su pueblo elegido era conquistado y esclavizado tantas veces?
Gran misterio que hombres santos y profetas Judíos intentaban descifrar.
La causa fundamental es, que los judíos habían violado las leyes sagradas y practicado ritos impuros, habían pecado, eran culpables, habían causado su propia ruina.
Pero fue Yahvé tan indulgente, que cumpliría  su palabra si los judíos pese a su castigo comprendieran lo que habían hecho arrepintiéndose y pidiendo perdón. Yahvé los redimiría y salvaría y los haría más grandes que nunca.
Yahvé no había hecho esperar y sufrir a los judíos, sino había pretendido darles una recompensa mayor que cualquiera conocida por el Hombre.
Por los Evangelios no conocemos nunca que Jesús pasó la mayor parte de  su vida en el centro de las rebeliones guerrilleras más feroces de la historia; una lucha que se intensificó más allá de la ejecución de Jesús  en la Cruz.
En la lucha iniciada contra los romanos, poco antes de que Herodes, el grande, fuera confirmado como marioneta por el senado romano, los judíos eran llamados por los romanos y gobernantes judíos como ( Lestai) bandidos o (Celotes) indicativo por su celo a la ley Judía  y cumplimiento de la alianza con Yahvé.
Estos guerrilleros creían que con la ayuda del Mesías finalmente lograrían el derrocamiento de los romanos, hombres con un praxis revolucionario que implicaba hostigamientos, provocaciones, robos, asesinatos, terrorismos y actos de valentías que acababan con la muerte, dependían de los campesinos para obtener alimentos y seguridad en sus cuevas y escondrijos en la montaña.
Jesús comienza a predicar en el 28  D.C. en cuyo tiempo se librara una guerra declarada no solo en  Galilea sino también en Judea y Jerusalén.
En las Pascuas del 38, durante las peregrinaciones, fue cuando Jesús hechó a los paganos del templo y los romanos temiendo una revuelta, esperaron la noche para retener a Jesús.
En el 37 D.C nace de familia Judía de clase alta Flavio Josefo el cual con 31 años en el 68 DC llego a ser gobernador de Galilea y General de Ejército. Con la aniquilación de sus seguidores se rindió y fue conducido ante el General  Romano Vespaciano.
Josefo profetizó que Vespeciano y Tito serían emperadores, lo que tuvo lugar en el 69 DC, fue conducido a Roma como parte del séquito  del nuevo emperador dándole ciudadanía  Romana un aposento y pensión. Convirtiéndose  en historiador; y contemporáneo con los evangelistas: escribió:
1. De la guerra judía.
2. Antigüedad Judaica.
Después de la muerte de Herodes, el grande, (marioneta de los Romanos en 39 AC), quien emprendió una campaña contra Exequias; un jefe bandido que controlaba un distrito en el norte de Galilea le dio muerte en el acto. Se levantó un proceso por asesinato y siendo apoyado por un primo de Julio César, es liberado y recomendado para su Jerarquía.
• Hijo de  Exequias. Judas de Galilea se apodera de Arsenal Real.
• Simón (esclavo), incendia el Palacio de Jericó y suntuosas Residencias.
• Un Pastor de nombre Atrogeo, se autoproclamo rey hostigando junto a sus hermanos, toda Judea con el bandolerismo.
Fue el gobernador Varo de Siria quien restableció el orden, capturando 2000 cabecillas y crucificándolos. Esto sucedió el año que nació Jesús.
En el 6 DC Judas de Galilea, cabeza visible de los guerrilleros, aconsejó oponerse al censo ya que provocaría más esclavitud y que no pagarán más impuestos. Los que lo hicieran, serían tratados como enemigos, su ganado  capturado y sus viviendas incendiadas.
Sus hijos  continuaron su lucha hasta que fueron crucificados, y un tercero reivindicó la condición de Mesías a principio de la Revolución  68-73 D.C; y la defensa suicida  de la fortaleza  Mesada fue dirigida por otro descendiente de Judas.
En síntesis entre los años 40 AC y 73 DC Josefo mencionó  5 Mesías militares Judíos sin incluir a Jesús y Juan, el Bautista:
1- Astrongeo
2-  Teudas
3-  El anónimo canalla
4-  El falso profeta egipcio
5-  Manahem
Vuelve en 132 DC un drama Mesiánico espectacular. BAR  KOCHVA ( Hijo de Estrella), el cual  preparó y organizó 200 000 hombres y  estableció un Estado judío independiente; que duró 3 años. Nunca los Romanos habían combatido contra un hombre de tal magnitud que luchaba en primera línea, solo perdiendo una legión  completa  y destruyendo  aldeas, deportando millones de personas y matando 500 000 logró Roma acabar con él.
Años más tarde  generaciones de sabios hablarían de (Bar), como el (hijo de la mentira) que los enroló en esa guerra para que perdieran su tierra natal.
La historia mostró, que el estilo (militar Mesiánico – Judío) constituyó un fracaso. Nunca se logró constituir  ni restablecer el reino de DAVID y se logró la pérdida total de la integridad territorial del Estado Judío.
En lo adelante 1 800 años más, los Judíos serían una minoría, donde quiera que vivieran.
El estilo de vida (mesiánico- militar)  en su totalidad no fue un caos, ya que la historia nos enseña con gran contundencia que Judas de Galilea tenía razón y que los Césares se equivocaban en lo que atañe a la presunta invencibilidad de su imperio, el cual no solo  fue destruido, sino que los pueblos tan inferiores en números y técnicas militares lo hicieron con eficacia.
“El tiempo, es quien hace cambiar la historia, la paciencia no es tan importante, como actuar. Estos hombres unidos se hicieron sentir, hasta el punto de vencer”.
Pero vemos, que el Mesías pacífico del Cristianismo, aparece en el momento más  inverosímil de la trayectoria de la guerra contra Roma.
Nace en Nazaret (en hebreo, la flor), pequeña aldea en el  interior de Galilea, dónde se supone vivieran unas 20 familias en  extrema pobreza. Actualmente  habitan unas 30.000 personas de religión cristiana. Lugar en que se encuentra la Basílica de la Anunciación, (donde se conservan paredes de la parte trasera de la cueva de María). Una inscripción de principios  del Siglo II fue hallada allí  “Xe María” (Dios te Salve María); acreditando su autenticidad histórica. Además  se conserva la fuente donde María iba a buscar agua y restos del cementerio de Nazaret.
A lo largo de la Historia,  Israel esperó de Dios, un libertador de sus fracasos, derrotas y esclavitudes,  un rey poderoso que hará de ellos una gran Nación, expulsando a los dominantes extranjeros y haciendo justicia a los pobres.
Después de muchos años, sin profetas, el pueblo reconoció a Juan el Bautista como tal, llegándolo a considerar el Mesías esperado. El mismo, denunció las injusticias y mencionó los planes de Dios, el hijo del Sacerdote Zacarías y de Isabel; prima de María, era temido por los gobernantes; lo que hizo despertar al pueblo y movilizarlo con su palabra, predicó y bautizó en el desierto a  orillas del Río Jordán, en un lugar llamado Betábara, frontera actual entre Israel y Jordania.
El bautismo era símbolo de limpieza, el agua purificaba lo sucio, los pobres tenían la convicción de que así se preparaba la llegada del Mesías.
La religión verdadera es reconocer el derecho de los pobres y establecer relación de justicia entre los hombres (Isaías 1,10-18).
Busquen la  justicia, de sus derecho al oprimido, hagan justicia al huérfano y defiendan las  viudas.
La injusticia, como pecado desde el plano personal al estructural de la sociedad en general, ha estado plasmado en el transcurso de la historia, por hombres que debido  a sus riquezas crean  un régimen económico  donde no dan participación al pueblo,  produciendo pobres, mas pobres y ricos, más ricos cada día, sosteniéndose  de la corrupción  y el crimen.
Jesús como Hombre de Paz, no llamó solo a la conversión personal, sino a una proyección de transformación en un plano social. Proyecto el cual 2000 años más tarde, tiene una vigencia espectacular.
Abogando, por una entrega plena del ser humano a su dignidad, a su libre pensar y expresar de ideas y puntos de vistas, que lo eleven a un estado de paz y armonía, donde no se sientan aislados ni solos, y que en esta Creación Divina sin importar siglos, años, meses, ni días, sean capaces estos (ADAN) de crear y llevar a cabo sus planes, sin ser aborrecidos, ni perseguidos por hermanos de la misma naturaleza; que creyéndose (Mesías) descarten toda posibilidad de sus semejantes a la independencia, libertad de expresión, creencias religiosas, políticas o solo humanas.
¿Qué significa para nosotros este pequeño hogar, que con gran amor, sacrificó a su Hijo, para que junto a nosotros abogará por el perdón de cada uno?.
Cuantas personas son engañadas por falsos Mesías, para que de una forma u otra seguir fanáticamente un proceso injusto que lleva a la caducidad y lo viejo e imperfecto.
Los hombres necesitan ahora y siempre a un Abraham, que los saque de toda injusticia, que los lleve por muchos desiertos. Un verdadero Mesías como lo ha sido por los siglos, de los siglos Cristo Jesús y no falsos que intentaron e intentan demostrar que son dioses.
El Reino de Dios, está presente en cada momento y en cada día, para todos, por igual, ¿ Por qué hemos de  dañarnos unos a otros?.
Como dijera nuestro Apóstol José Martí: “Dios es el Bien”  Entonces que nadie intente ser Dios,  sólo el sabe juzgar y nos dió a su Hijo para guiarnos por el buen camino y que nuestros pueblos en Él tengan vida.
“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14,6)
Hagámoslo todos, creamos en Él, y construyamos una Sociedad justa entre Hermanos.