Así somos

SI TE DIGO
Si digo que de pequeño me llevaba mi abuela a la Iglesia (en aquel Sancti
Spíritus de los años 80). Si digo que por conveniencias o inconveniencias
para otros de que ella “llevara al niño” no volví (entendido ahora). Si digo
que me recuerdo sentado en el balcón llorando porque “abuela má” se iba sin
mí a cruzar la calle (ahí donde se ve a La Virgencita),

No miento.
Si digo que creía en “algo superior”, que hizo todo, que siempre está. Si
digo que leía y sabía de la Biblia, de religión, algo de lo que un creyente
debería ser (sobre todo para criticarlo o justificarme, no para vivirlo yo),
No miento.
Si digo que volví por mis propios pies a los 14 años, que por mí mismo pedí
el bautismo e hice camino. Que llegué como el hijo pródigo, vapuleado por la
vida, maltrecho por elecciones propias y otras ajenas,
No miento.
Y si digo que he descubierto que Dios se vale incluso de los muros que otros
levantan para salir a nuestro encuentro. Que el caído y lejano encontrará
brazos tendidos de un Padre y extendidos de un Hijo, lo mismo que
experimenté yo. Que el Espíritu irá guiando, basta que dejes un filón,
porque respeta tanto nuestra libertad, que se niega a violentarnos. ¡Lo que
es tan fácil!
Entonces, entonces hermano
mío, tampoco miento.
Y tú ¿dónde estás? O mejor ¿qué te dice el Espíritu?
NELDO HERNANDEZ
Seminarista de Santa Clara