Adviento: Justicia con solidaridad

Otra de las claves espirituales de este tiempo de espera por la Navidad, es la práctica de la justicia con solidaridad.
La justicia, dicho de forma simple, consiste en que se dé a cada cual lo que le toca, que quien debe, pague lo que resarza el beneficio recibido, quien ha hecho daño, que sufra una condena equivalente al daño que ha hecho… La justicia incluye también la salvaguarda de la dignidad de la persona, del que debe y el acreedor, del delincuente y la víctima. De manera que esto es tiempo de pagar lo que debemos, resarcir los daños que hemos hecho, y también de decir a quien nos debe que nos pague. Las leyes, deberían ayudar a todo esto, y los encargados de aplicarlas, que lo hagan con imparcialidad. 
La persona, la familia y los grupos de la sociedad tienen derechos que deben ser respetados y promovidos por las leyes y las autoridades, así como deberes que deben ser exigidos a todos de la misma forma.
Sin embargo, más allá de la justicia está la solidaridad, que nace del amor a las demás personas: el que debe que pague, pero puede también recibir ayuda espiritual o material, que le ayuden a salir de las miserias que le llevaron a la deuda. El que explota, que deje de hacerlo, pero no podemos negarle el derecho al perdón de sus víctimas. El que sufre la injusticia, tiene derecho a ser consolado, sin que nos olvidemos de dicha injusticia y busquemos revertirla. El que tiene hambre merece un plato de comida aunque sean sus propias limitaciones las que lo dejen ganarse el pan.
¿Qué puedo hacer yo? Siempre… algo. Si cada día cada cubano hiciera algo a su alcance en esta clave espiritual del Adviento, nuestra realidad fuera distinta, y Jesús nacerá, sin duda en un lugar mejor.