La Esclava del Señor. Él te habla hoy



LA ESCLAVA DEL SEÑOR

 

Pero el ángel le dijo: “No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. Vas a quedar embarazada y darás a luz a un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús”.

María entonces dijo al ángel: “¿Cómo podré ser madre si no tengo relación con ningún hombre?”

Contestó el ángel: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el Poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso tu hijo será Santo y con razón lo llamarán Hijo de Dios”.

Dijo María: “Yo soy la esclava del Señor; hágase en mí lo que has dicho”.

 

Lucas 1, 30-31.34-35.38

¿Cómo María, le digo sí a Dios?

Paz con Justicia

¡La cosa viene mala! ¡Viene un cambio de moneda! ¡Dicen que…!
Todos decimos, todos esperamos, pero muchos no sabemos qué. En estos días previos a la Navidad, que se llaman de Adviento, la Iglesia invita a preparar el corazón.

Una de las claves de esa preparación es la búsqueda de la Paz con Justicia:

El corazón debe estar en paz con los propios errores, con nuestras frustraciones y virtudes al igual que con las de los demás. Esto no se puede lograr sin buscar la justicia: en lo que prometemos y lo que cumplimos, en lo que cobramos y pagamos, en los que nos cobran y nos pagan, en lo que decimos y nos dicen, en lo que hacemos y nos hacen…: ¿cómo puedo estar en paz con mi vecino si le robo, cómo puede estar en paz el trabajador sin el salario justo, o la pareja si se es infiel?… El Adviento es una invitación a no dejar las cosas como están, sino a buscar mejoras en esos “pendientes” que todos tenemos. Muchos de los conflictos generados por estas preguntas sin responder no se ven. En esos casos estamos viviendo la paz de los sepulcros no la Paz que trajeron los ángeles a los pastores la noche de Navidad.

Paz con Justicia: ¡da un paso hoy!.